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Guido Britez

Socio Gerente de SUNERGOS | Facilitador

Negociar con un objetivo claro y ambicioso

Un buen negociador debe tener un objetivo claro, ambicioso y realista de lo que quiere lograr en una negociación.  No es recomendable iniciar una negociación teniendo una idea vaga en mente,  por ejemplo “voy a ver que consigo”, “por el camino me voy a dar cuenta..” o algo parecido. Un objetivo en una negociación es algo concreto  que el negociador diseña después de un tiempo de análisis y preparación antes de la negociación. Por lo general es el monto o nivel con el cual el negociador se va a sentir muy contento si lo consigue.

La comunicación Gerente-Colaborador

La falta de comunicación suele ser uno de los déficits organizacionales más comunes. Por lo general escasea porque los gerentes no lo consideran importante, no comprenden su rol o por algún temor. Me refiero a las oportunidades en las cuales el gerente y colaborador se pueden sentar a hablar periódicamente sobre cómo están trabajando juntos, sobre el desempeño del colaborador, sus inquietudes y de lo que ambos pueden hacer para trabajar mejor juntos en el futuro. Aquí no me refiero a las comunicaciones rutinarias y espontaneas que ocurren diaria o semanalmente.

La conversación sobre el desempeño Parte 1

La conversación sobre el desempeño debe ser conducida por el jefe con apertura mental, escucha activa y un lenguaje objetivo y claro que promueva la responsabilidad del colaborador. Muchos jefes cometen el error de hablar más tiempo sobre el error en sí, antes que hablar sobre lo que el empleado hará para que el error no vuelva a suceder. Ese es un malentendido del verdadero objetivo de la conversación de desempeño : el cambio.

¿Capacitación o Coaching?

La falta de comunicación suele ser uno de los déficits organizacionales más comunes. Por lo general escasea porque los gerentes no lo consideran importante, no comprenden su rol o por algún temor. Me refiero a las oportunidades en las cuales el gerente y colaborador se pueden sentar a hablar periódicamente sobre cómo están trabajando juntos, sobre el desempeño del colaborador, sus inquietudes y de lo que ambos pueden hacer para trabajar mejor juntos en el futuro. Aquí no me refiero a las comunicaciones rutinarias y espontaneas que ocurren diaria o semanalmente.

Liderazgo y Trabajo en Equipo

Para mejorar el trabajo en equipo en una organización, hay que empezar mejorando los estilos de liderazgo. Trabajo en equipo es el resultado y liderazgo es el impulsor. Solo un estilo de liderazgo participativo promueve la motivación, el sentido de pertenencia y el compromiso, factores críticos que impulsan el trabajo en equipo.

Ayudar a pensar

Generalmente pensamos que para ayudar a una persona a resolver un problema hay que decirle exactamente qué hacer, o decirle lo que uno haría si estuviese en su lugar, sin embargo, es más eficaz y más respetuoso hacerle pensar de manera que se sienta bien para identificar por sí mismo una solución.

Actitud ante el fracaso

Para vivir bien, es importante tener una actitud útil ante los resultados adversos que indefectiblemente ocurren en la vida. No existe persona en la tierra a quien todo siempre le va a salir bien, sin embargo normalmente actuamos como si fuese así, como si tuviésemos control sobre todas las cosas.

Política, deporte y religión

Con el objetivo de no herir sentimientos, a menudo se recomienda “no hablar de política, deporte o religión” en las reuniones grupales o grupos de whatsapp. La frase pretende evitar roces, conflictos, mantener la armonía y preservar las relaciones, sin embargo, al mismo tiempo desnuda la incapacidad que podemos tener para mantener diálogos sanos al hablar de temas sensibles.
En vez de aprender a hablar sanamente sobre puntos de vista diferentes, nos han educado a evitar conversaciones difíciles.