La introversión es un rasgo de personalidad. Se estima que el 50% de la población mundial es introvertida. Es una característica propia de personas cuyo interés está orientado al mundo interior, disfrutan estando solos o con pocos amigos, huyen de las multitudes, no disfrutan de las fiestas o celebraciones multitudinarias. Para ellos, la intimidad y aislarse de vez en cuando es una necesidad.
Se divierten más con una buena lectura antes que una reunión de muchas personas. Aunque pueden tener pocos amigos, disfrutan mucho con la compañía de los más íntimos. Son introspectivos, sus intereses se centran sobre todo en sus pensamientos, emociones y sentimientos, su mundo interior es prioritario para ellos, les hace sentir más vivos, más activos y más capaces.
No obstante, vivimos en una cultura occidental que fomenta masivamente la extroversión que parece castigar la conducta del introvertido. La realidad es que millones de personas viven o han vivido su introversión natural y han contribuido al mundo desde las ciencias, la política, la tecnología, las artes, el deporte y los lugares de liderazgo, por ejemplo, personas como Abraham Lincoln, Mahatma Gandhi, Charles Darwin, Albert Einstein, Thomas Edison, Bill Gates, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Harrison Ford, Meryl Streep, Elon Musk, Steven Spielberg, Lionel Messi y Michael Jordan. Por lo tanto, el éxito en las actividades humanas no pasa por ser introvertido o extrovertido.